En resumen: con una ostomía puedes nadar, hacer deporte y disfrutar del verano. Las claves son tres: volver a moverte poco a poco y con el visto bueno de tu equipo, preparar el disco para el agua y el sudor, e hidratarte bien, sobre todo si tienes una ileostomía.
Muchas personas dejan de moverse después de la cirugía. No por falta de ganas, sino por miedo: a una fuga, a que se note la bolsa o a hacerse daño. En un gran estudio internacional, el 62 % de las personas con estoma evitaba actividades físicas o sociales1, y en España el 72 % se preocupa siempre o a veces de que la bolsa se despegue2.
La buena noticia es que las recomendaciones han cambiado. Los especialistas en ejercicio y estomaterapia apuestan hoy por menos restricciones y por volver a la actividad de forma progresiva, porque moverse forma parte de la recuperación3,4.
¿Puedo hacer deporte con un estoma?
En general, sí. Caminar, nadar, montar en bici, hacer yoga o ir al gimnasio son compatibles con una ostomía. Lo importante es el cómo y el cuándo:
- Después de la cirugía, empieza por paseos cortos y ejercicios suaves de abdomen y respiración, y ve aumentando según te indique tu equipo sanitario.
- No evites el abdomen por miedo a una hernia. Es una preocupación muy habitual, pero las recomendaciones actuales proponen trabajar la zona de forma guiada y progresiva en lugar de dejar de usarla3,4. Si puedes, pide que te deriven a fisioterapia.
- Con los esfuerzos y los pesos, sube la carga poco a poco. Pregunta si te conviene una faja o un cinturón de soporte.
- En deportes de contacto, consulta antes por un protector rígido para el estoma.
Piscina y playa
El agua no entra en el estoma, así que puedes bañarte con tu dispositivo puesto. Para nadar con tranquilidad:
- Antes de bañarte: vacía la bolsa y no te bañes justo después de comer mucho. Si te toca cambiar el disco, hazlo con tiempo, no en el último momento, para que el adhesivo se asiente bien.
- Prepara la piel: límpiala con agua, sécala muy bien y, si usas una barrera protectora líquida, deja que se seque del todo antes de colocar el disco.
- Elige el bañador: los modelos de talle alto, con estampado o con faja interior ayudan a que la bolsa quede más sujeta y discreta. Tu estomaterapeuta puede decirte si te conviene una bolsa más pequeña para el baño.
- Al salir: seca la zona con toques suaves y revisa que los bordes del disco sigan bien pegados.
Calor y sudor: el reto del verano
El sudor y la humedad debilitan el adhesivo y, además, castigan la piel que queda debajo. La humedad mantenida es una de las causas del daño cutáneo alrededor del estoma5.
- Seca la piel a conciencia antes de cada cambio. Si sudas mucho, cambia el disco en un momento fresco del día.
- Evita cremas y protector solar bajo el disco: dejan una película grasa que impide que el adhesivo selle. Si necesitas proteger la piel, usa una barrera líquida que no deje residuos, como Ostoprotect+.
- Guarda tus dispositivos lejos del calor. No los dejes en el coche al sol ni junto a la toalla en la arena: el calor estropea el adhesivo.
- Lleva siempre un recambio, aunque solo vayas a estar fuera unas horas.
Hidratación: lo más importante, sobre todo con ileostomía
Con una ileostomía se pierde más agua y más sales que con el intestino completo, y en verano o haciendo deporte la pérdida aumenta. No es un riesgo menor: en un estudio con 201 pacientes, el 17 % tuvo que volver al hospital en el primer mes tras crear la ileostomía por deshidratación o fallo renal6.
- Bebe a lo largo del día, sin esperar a tener sed, y un poco más si hace calor o haces ejercicio.
- Pregunta a tu equipo si te conviene una solución de rehidratación oral y cuánto beber.
- Vigila las señales de alarma: mucha sed, boca seca, orina escasa u oscura, mareo, calambres o más efluente de lo habitual. Si aparecen, consulta.
Qué llevar en la mochila
- Un disco y una bolsa de recambio (mejor dos).
- Las tijeras y la plantilla, si recortas el disco.
- Toallitas sin alcohol o un pequeño bote de agua y gasas.
- Una bolsa para desechar el dispositivo usado.
- Tu barrera protectora para la piel.
- Una botella de agua y, si te lo han indicado, sales de rehidratación.
- Una muda de ropa, por si acaso.
Cuándo consultar
Habla con tu estomaterapeuta si:
- Tienes fugas cada vez que haces deporte o te bañas.
- Notas un bulto alrededor del estoma o dolor al hacer esfuerzos.
- La piel bajo el disco se irrita y no mejora en unos días.
- Tienes signos de deshidratación.
Moverte es bueno para ti. Con un buen ajuste del dispositivo y la piel bien cuidada, el estoma no tiene por qué decidir lo que haces este verano.
Referencias
- Martins L, et al. Challenges faced by people with a stoma: peristomal body profile risk factors and leakage. Br J Nurs. 2022;31(7):376-385. Ostomy Life Study 2019. Patrocinado por Coloplast. PubMed
- Lado Teso A, et al. Usos y actitudes de los pacientes ostomizados en España (Estudio U&A en Ostomía). Metas Enferm. 2019;22(4):19-27. Financiado por Coloplast.
- Russell S. Physical activity and exercise after stoma surgery: overcoming the barriers. Br J Nurs. 2017;26(5):S20-S26.
- Russell S, Archer K. Exercise and physical activity after stoma surgery: best practice recommendations (EXPASS). Association of Stoma Care Nurses UK (ASCN UK); 2025.
- Gray M, et al. Moisture-associated skin damage: overview and pathophysiology. J Wound Ostomy Continence Nurs. 2011;38(3):233-41. PubMed
- Paquette IM, et al. Readmission for dehydration or renal failure after ileostomy creation. Dis Colon Rectum. 2013;56(8):974-979.


